centros de reforma y de acogida
centros de reforma y de acogida
Tablón de Anuncios Sindicales
Los profesionales de los centros de reforma y de acogida merecen que se reconozca la peligrosidad de su trabajo
Vídeo
Hay profesiones en las que el riesgo no es una circunstancia excepcional, sino una realidad que forma parte del trabajo diario. Es el caso de los profesionales que desarrollan su labor en los centros de reforma y de acogida de la Junta de Extremadura, donde desempeñan una función esencial para la reinserción y la atención de menores, afrontando al mismo tiempo situaciones de elevada complejidad y, en muchas ocasiones, de riesgo para su integridad física y psicológica.
Desde USO Extremadura consideramos que esta realidad debe ser reconocida por la Administración. No es razonable que quienes trabajan en estos centros, expuestos a agresiones, conflictos y situaciones de gran tensión, continúen sin que esa especial peligrosidad tenga un reflejo en sus condiciones laborales y retributivas.
El compromiso, la profesionalidad y la responsabilidad con la que estos trabajadores desempeñan sus funciones son incuestionables. Cada jornada toman decisiones complejas, gestionan situaciones de crisis y contribuyen a crear un entorno seguro tanto para los menores como para el resto del personal. Sin embargo, ese esfuerzo y esa exposición al riesgo no reciben el reconocimiento que merecen.
Desde USO Extremadura defendemos que la prevención de riesgos laborales no puede limitarse a la adopción de medidas de protección. También debe implicar el reconocimiento de aquellas condiciones de trabajo que suponen una mayor penosidad, peligrosidad o responsabilidad. Ignorar esa realidad no solo es injusto para los trabajadores, sino que también dificulta la atracción y permanencia de profesionales en un ámbito especialmente sensible de los servicios públicos.
Por ello, reclamamos que la Junta de Extremadura abra un proceso de negociación que permita evaluar objetivamente las condiciones en las que prestan servicio estos profesionales y adoptar las medidas necesarias para reconocer la peligrosidad inherente a sus puestos de trabajo, tanto desde el punto de vista organizativo como retributivo.
Quienes trabajan en los centros de reforma realizan una labor silenciosa, pero imprescindible para nuestra sociedad. Merecen desarrollar su trabajo con seguridad, con los medios adecuados y con el reconocimiento que corresponde a la responsabilidad y al riesgo que asumen cada día.
Desde USO Extremadura seguiremos defendiendo a este colectivo hasta que la Administración reconozca una realidad que los profesionales conocen
perfectamente: su trabajo implica un riesgo que no puede seguir siendo ignorado.