Reclasificación profesional
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Reclasificación profesional: una cuestión de justicia, reconocimiento y adaptación a la realidad laboral
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Desde USO Extremadura llevamos años defendiendo una reivindicación que consideramos fundamental para modernizar la Administración y reconocer adecuadamente el trabajo de miles de empleados públicos: la reclasificación profesional de aquellos colectivos cuyas titulaciones, competencias y funciones ya no se corresponden con la clasificación profesional que actualmente tienen asignada.
La evolución de la formación académica, los cambios normativos y la creciente complejidad de muchos puestos de trabajo han provocado que numerosos profesionales desempeñen funciones de mayor responsabilidad y cualificación que las reconocidas formalmente en sus grupos de clasificación.
Esta situación genera una evidente falta de correspondencia entre la realidad del trabajo que se realiza diariamente y el reconocimiento profesional y retributivo que reciben quienes lo desempeñan.
Una reivindicación respaldada por la evolución normativa
La Administración pública no puede permanecer ajena a los cambios producidos en el sistema educativo y en las exigencias profesionales de los distintos puestos de trabajo.
La implantación de nuevas titulaciones, la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, la creación de nuevas categorías formativas y la propia evolución de los servicios públicos obligan a revisar estructuras profesionales que, en muchos casos, fueron diseñadas hace décadas.
Desde USO defendemos que la clasificación profesional debe responder a criterios objetivos vinculados a la titulación exigida para el acceso, las funciones efectivamente realizadas, el nivel de responsabilidad asumido y la especialización requerida para el desempeño del puesto.
Colectivos que esperan una solución
En los últimos años hemos impulsado diversas iniciativas para reclamar la reclasificación de distintos colectivos de la Junta de Extremadura.
Entre ellos destacan los Técnicos Medios, cuya titulación habilitante y funciones justifican su encuadramiento en un grupo profesional superior al actual; los Técnicos Superiores, para quienes venimos reclamando el desarrollo efectivo del Grupo B previsto en la normativa básica de función pública.
Estas reivindicaciones no persiguen privilegios ni ventajas injustificadas. Lo que buscan es adecuar la estructura profesional de la Administración a la realidad existente y reconocer de forma justa la preparación, responsabilidad y funciones de quienes prestan sus servicios en ella.
Una Administración más moderna y eficiente La reclasificación profesional no debe contemplarse únicamente desde una perspectiva retributiva. Reconocer adecuadamente la cualificación de los trabajadores contribuye a mejorar la motivación, favorece el desarrollo profesional, incrementa la capacidad de atracción y retención del talento y fortalece la calidad de los servicios públicos.
Las administraciones que apuestan por el reconocimiento profesional de sus empleados son también administraciones más modernas, más eficaces y mejor preparadas para afrontar los retos futuros.
El compromiso de USO Extremadura
Desde USO Extremadura hemos trasladado estas reivindicaciones a las mesas de negociación, hemos promovido procedimientos de mediación, hemos elaborado propuestas concretas y continuaremos impulsando todas las acciones necesarias para lograr avances reales en esta materia.
Entendemos que la reclasificación profesional constituye una cuestión de justicia para miles de trabajadores y trabajadoras que llevan años desempeñando funciones de gran responsabilidad sin que ello tenga un reflejo adecuado en su clasificación profesional.
Por ello, seguiremos defendiendo una Administración que reconozca el mérito, la capacidad, la formación y la responsabilidad de sus empleados públicos.
Porque la evolución de los servicios públicos exige también la evolución de las estructuras profesionales que los hacen posibles. Y porque el reconocimiento profesional no es una concesión, sino una obligación cuando la realidad laboral ha cambiado y la normativa debe adaptarse a ella.