Una subida salarial muy insuficiente desde la nómina de enero
Una subida salarial muy insuficiente desde la nómina de enero
Tablón de Anuncios Sindicales
Una subida salarial muy insuficiente desde la nómina de enero
Continúan la pérdida de poder adquisitivo y los agravios comparativos
Toda subida salarial es buena noticia para los trabajadores. La consejera en funciones de Hacienda y Administración Pública, Elena Manzano, anunció ayer, en rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, el abono, en la nómina de enero, del incremento del 2,5% de 2025 (retroactivamente, de todo el año), y del 1,5% de 2026. Lo empleados públicos de la Junta de Extremadura, además de recibir la cantidad completa de 2025, verán incrementado su salario en un 4% a partir de este mes de enero, incluido.
Es necesario recordar que esta subida proviene del Acuerdo Marco firmado el pasado 27 de noviembre por el Gobierno de España y solo tres sindicatos mayoritarios (UGT, CSIF, CCOO).
Un acuerdo que demuestra el conformismo de estos sindicatos, plegados, como viene siendo habitual, a los mandatos de los dirigentes políticos de turno.
La pérdida de poder adquisitivo de los empleados públicos extremeños (según, incluso, algunos de los sindicatos firmantes del acuerdo), ha sido entre el 20% y el 30% desde 2008. Por tanto, aceptar una subida del 11,4% en cuatro años (2025-2028) solo puede calificarse de conformista y de abiertamente insuficiente. Después de que se complete esa subida en 2028, y a la espera de los datos de inflación de 2026, 2027 y 2028, los empleados públicos seguiremos perdiendo, como mínimo, entre un 9% y un 19%.
La realidad es que en la Junta de Extremadura un alto porcentaje de los funcionarios cobran salarios muy cercanos al SMI. La realidad es que existen agravios comparativos inaceptables entre empleados públicos de distintas instituciones extremeñas, como la Junta de Extremadura o las dos diputaciones. La realidad es que esos agravios son aún mayores, incluso, dentro de la propia Junta de Extremadura, entre empleados públicos del SES, de Educación y de Administración General. La realidad es que la discriminación es aún mayor entre los salarios extremeños y los de otras CCAA. Y la realidad es que estos sindicatos mayoritarios, así como los que están sentados en la Mesa de Negociación con la Junta de Extremadura, no pueden presentar ningún logro al respecto desde hace muchos años.