Tablón de Anuncios Sindicales

Continúa la persecución sindical contra el SIP

Juicio el 9 de septiembre en el TSJEX por negativa de Trabajo a certificar el depósito de nuestros Estatutos

Como venimos comunicando desde que se abrió este Tablón Sindical, la Junta de Extremadura tiene puesta en marcha una estrategia de persecución contra el Sindicato Independiente Progresista (SIP). Al contrario que a los demás sindicatos con representación de los trabajadores, nos negó los locales a los que obliga la ley; nos impidió utilizar libremente nuestro crédito sindical; nos bloqueó comunicarnos directamente con los empleados públicos por correo electrónico. Todo esto supuso una sentencia condenatoria por vulneración de derechos fundamentales por el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEX) ante la cual, casi un año después, la Junta se encuentra en franca rebeldía, incluso a pesar de que tendrán que pagar multas (que pagaremos entre todos, porque es dinero público), y a que los funcionarios implicados se enfrenten a consecuencias penales, tal como les ha comunicado ya el TSJEX, superados todos los plazos. 

La Junta de Extremadura ha continuado esa actitud negándonos información a la que tenemos derecho como representantes de los trabajadores, y excluyéndonos de foros en los que es obligada nuestra presencia. Asuntos que están pendientes de denuncia. 

El último ataque es la negativa de la Dirección General de Trabajo de certificar el depósito de nuestras modificaciones estatutarias, extralimitándose absolutamente de sus funciones en este ámbito y vulnerando radicalmente el principio de legalidad. Decisión que ha sido impugnada ante el TSJEX, y razón por la que tenemos juicio el próximo 9 de septiembre

El SIP no se va a arrugar. Esta persecución se debe a que la Junta sabe que somos el único sindicato radicalmente independiente, que no se autoimpone ningún límite a la hora de defender los derechos de los empleados públicos. Vamos a exigir el cumplimiento estricto de la ley y vamos a exigir responsabilidades a los funcionarios implicados, penales si fuera necesario, por el gravísimo ataque a la libertad sindical que estamos sufriendo. 

Quedan meses duros por delante para quienes pretenden manipular las elecciones sindicales, favoreciendo a los sindicatos que les garantizan la paz social (con su complicidad y colaboración, por supuesto) e intentando bloquear al único que no está dispuesto a que la Junta rebase ninguna línea roja. Septiembre será inflexión a este respecto, y los próximos meses se van a poner de manifiesto todas las trampas del sistema sindical imperante, donde solo cabe la aquiescencia con el poder de la Administración, o la durísima persecución, como la que sufre el SIP desde hace al menos dos años.